miércoles, 20 de marzo de 2013

Carta a un nuevo soldado sin armas de fuego


Un deseo realizado bajo el brazo




Gabriel, muchacho:


                                  Deseo con bravura que heredes de tu madre lo tierno de su paz y lo dulce de cada una de sus palabras, de cada uno de sus actos. 
                                  Espero, ansioso, expectante, que al igual que tu padre, lleves en el alma ese núcleo hiperventoso que se forma al mezclar talento con Revolución.
                                  Que en tu espíritu renazca una y otra vez, ese amor a la Patria que aquellos que te crearon demuestran día a día. 
                                  Aguardo, también, como contrapartida, que la Patria sepa brindarte todas aquellas oportunidades que todo hijo de esta tierra merece por el hecho de nacer bajo.un mismo cielo.
                                  Que te llenes la mente de ideas, de sueños y metas, y que tanto tus manos como así tu boca, sean los puentes perfectos entre abstracto y concreto. 
                                  No calles nunca. Sólo los imberbes callan. 
                                  Que la perseverancia sea tu escudo y el respeto tu espada, son las únicas armas que, hasta hora, nunca fueron testigos de derrota en ninguna guerra de toda la historia conocida por los hombres.
                                   Te deseo con honores, que traigas mucho más que un pan bajo el brazo, que quiebres las costumbres de los que nos acostumbramos a acostumbrarnos con poco. Que eleves el umbral, vos y los tuyos. 
                                   Que podamos tener más que un pan por nacimiento, Gabriel, querido. 
                                   Que tengamos más derechos conquistados y más equidad cargada en las espaldas. 
                                   Que seamos un pueblo más justo y más feliz, de la mano de criaturas como vos, que recién se animan a esperanzar al contexto de que todo puede estar mejor. Mucho mejor.
                                   Gabriel, hermano, hijo, que traigas un deseo realizado bajo el brazo, aquel que tus padres ansiaron y quizás no gozaron, pero que viven por morir viéndote a vos gozarlo: el deseo de formar parte de una nación justa, independiente, libre y soberana. El deseo de pertenecer a un pueblo solidario, trabajador y feliz. El deseo de que seas un argentino orgulloso de estas tierras que te verán crecer fuerte, hermoso y envuelto de amor.


Tu compañero de 1ra línea, Sheva López



"Trabajemos con empeño y tesón, que si las generaciones presentes nos son ingratas, 
las futuras venerarán".

Martín de Güemes

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